El sueño de todos era pegarle a la lotería del juego de las mascarillas e insumos médicos (PPE), desde la manipulación de precios, gremiales de astutos de todas las estratosferas, que incluyen abogados, empresarios, políticos, doctores, traficantes de mercaderías ilícitas y hasta la suposición de posibles asistentes presidenciales.

La maestría de los engaños llego a su máxima expresión ocasionando índices de criminalidad altos en materia de estafas, en donde muchas empresas cambiaron sus nombres y giros de negocios con el objetivo de lograr una ansiada venta que asegurara un ingreso millonario, desde las historias de carros blindados, transferencias millonarias, conteo de efectivo de hasta 90 millones de Quetzales, que únicamente ocasiono la activación de economías tan informales que fue necesario interviniera la SAT con políticas mas agresivas a los importadores, subiendo los niveles de impuestos mediante ajustes que estaban fuera de la legislatura aduanera (RECAUCA), se ven operativos comunes y constantes por medio de DIPAFRONT en COMBEX, donde se han confiscado múltiples cargas de insumos PPE, derivado de las falsificaciones de certificados FDA por parte de los exportadores Chinos.

Observando dichos comportamiento podemos decir que los mismos incitaron a una guerra comercial donde la manipulación de parte de las entidades gubernamentales que publicaban compras de hasta 5 millones de respiradores KN95 que nunca serían adjudicados y que movían las pasiones mas bajas del mercado informal en una economía varada por la complicidad virulenta del COVID-19, y que únicamente ilusiono y endeudo a muchos empresarios que obtuvieron mercaderías bajo términos CIF, y endeudamientos bancarios que ahora ponen sus inventarios a los mejores manejadores esperando que las ventas llenen los gastos ocasionados y no contando el resquebrajamiento de imagen que muchos empresarios tendrán que lidiar por la decisión de formar la ruleta de la suerte y que ahora se conforman con una gremial de vendedores de insumos PPE, que únicamente nació por necesidad de proteger sus activos ante las arpías del mercado de los sueños. Aunado a esto el Ministerio de Salud de Guatemala, ha iniciado una atropellada y muy catastrófica decisión de implementar requerimientos sanitarios y registros para los importadores de PPE, que no solo tuvieron que luchar con lo antes mencionado sino que deberán de entregar sus inventarios a los precios que se impongan por las empresas que podrán licitar y vender al estado de forma pausada y crediticiamente alta.

No se podía esperar el sector empresarial un escenario mas complejo que el presente, sin embargo la ley aduanera contradice a la implementada por el Ministerio de Salud, y es cuestión de tiempo en que la gremial de importadores PPE determinen en base a sus necesidades económicas actuar contra estas acciones que virulentamente han controlado un sector que estaba a punto de estallar en una guerra comercial interna y que fue controlado de forma contundente por el ejecutivo y sus satélites de inteligencia que supieron interpretar lo que sucedía, antes de tener un descontrol de secuestros y robos a gran escala o hasta la muerte de muchos empresarios luchadores.

Cada desarrollo de negocios es importante analizarlo de forma precisa para no caer en conjetura o sueños difíciles de cumplir, para eso se sugiere estudiar legislaturas aduaneras, médicas y comerciales. Mientras tanto veremos quien le pega al premio mayor.